Actores de doblaje y locutores en México han alzado la voz, buscando una urgente regulación de la inteligencia artificial (IA) para proteger su trabajo y la integridad de la voz humana. Este movimiento cobra fuerza a medida que la tecnología avanza, planteando nuevos desafíos para la industria creativa.
Alina Galindo, reconocida directora y actriz de doblaje, además de locutora comercial, es una de las figuras al frente de esta iniciativa. Ella forma parte del colectivo que lucha por proteger la voz como un dato biométrico, argumentando que su uso sin consentimiento ni compensación es una amenaza directa para el sustento de los artistas.

El pasado 13 de julio, el movimiento se manifestó en el Monumento a la Revolución, marcando un hito en la visibilización de esta preocupación. Pocos días después, el tema resonó a nivel presidencial. Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum desaprobó el uso de inteligencia artificial en el trabajo de estos creadores, una declaración que ha sido recibida con esperanza por el gremio.
Galindo señala que este llamado ya ha alcanzado a las más altas esferas del país, pero insiste en que aún se necesitan acciones concretas y leyes firmes para salvaguardar la dignidad y el futuro de quienes dan vida a la producción cultural mexicana. “La IA no puede ni debe suplantar el talento humano”, enfatiza la actriz.
El movimiento en México encuentra inspiración en las acciones tomadas en la industria del entretenimiento global. En Hollywood, cientos de creadores, incluyendo actores, directores y guionistas, protagonizaron una poderosa movilización contra la inteligencia artificial. Se manifestaron masivamente por la protección de sus derechos creativos y laborales, sentando un precedente importante.
Unieron fuerzas bajo sindicatos como el de guionistas (WGA) y el de actores (SAG-AFTRA), quienes firmaron cartas públicas exigiendo que los estudios y el gobierno no permitan que la IA suplante el talento humano, ni que se usen sus imágenes, voces y obras sin el consentimiento adecuado o una justa compensación. Figuras emblemáticas de la talla de Meryl Streep, Guillermo del Toro y Mark Ruffalo apoyaron activamente el movimiento, que llenó las calles con pancartas, discursos y una gran muestra de creatividad. Su demanda central: que la innovación tecnológica avance sin poner en riesgo la esencia y el sustento de quienes dan vida a las historias que cautivan al mundo.
El eco de estas movilizaciones internacionales resuena ahora en México, impulsando a los actores de doblaje y locutores a buscar un marco legal que proteja su invaluable contribución al patrimonio cultural del país.