-Productores aseguran que la detención fue un golpe parcial, pero las redes de control y amenazas siguen activas en Durango-
La reciente detención de Edgar “N”, conocido como “El Limones”, no ha sido suficiente para erradicar las extorsiones en La Laguna, una problemática que continúa afectando al sector ganadero, de acuerdo con testimonios de productores de la región.
Manuel Núñez, ganadero duranguense, señaló que si bien la captura del presunto operador criminal generó una reducción en algunos casos, las extorsiones en La Laguna no han cesado, ya que no se trata de una sola persona, sino de una red más amplia que continúa operando bajo distintos esquemas.
El productor explicó que actualmente muchos de estos actos no se presentan como extorsión directa, sino como control del mercado, donde ciertos grupos buscan imponer a quién vender productos ganaderos, limitando la libre comercialización y afectando la economía de los ranchos.
Núñez advirtió que existen otros presuntos operadores que permanecen en libertad, algunos identificados por apellidos como Rivas y Cabrera, quienes estarían involucrados en el acaparamiento de productos como la pollinaza, utilizando amenazas indirectas y mensajes enviados por WhatsApp, incluso desde fuera de la región.
El ganadero recordó que decidió alzar la voz luego de que su rancho fuera incendiado intencionalmente hace tres años, un hecho que, aseguró, refleja el nivel de presión que enfrentan quienes se niegan a someterse a estas prácticas. Aunque reconoció el respaldo de autoridades estatales, federales y del Ejército, aceptó que el temor sigue presente entre muchos productores.
Finalmente, Núñez sostuvo que la mayoría de los ciudadanos en Durango son personas honestas y trabajadoras, pero enfatizó que el miedo y la impunidad continúan siendo factores que permiten la permanencia de estas redes, a pesar de detenciones relevantes.