-El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó un documento de más de cien páginas para que la Corte de Apelaciones rechace la apelación de García Luna y confirme la condena de 38 años impuesta al ex secretario de Seguridad de México-
El gobierno de Estados Unidos no está dispuesto a ceder ni un milímetro. A través del Departamento de Justicia, la fiscalía federal del Distrito Este de Nueva York presentó formalmente ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito una respuesta contundente para que se desestime la apelación de García Luna, el ex secretario de Seguridad Pública de México sentenciado en octubre de 2024 a 38 años de prisión por sus vínculos con el Cártel de Sinaloa. El documento, firmado por el fiscal especial Adam Amir, supera las cien páginas y desmonta uno a uno los argumentos presentados por la defensa del ex funcionario.
La postura de la fiscalía es directa: las pruebas presentadas durante el juicio de cinco semanas en Brooklyn demostraron sin margen de duda que García Luna recibió millones de dólares en sobornos a cambio de proteger y facilitar las operaciones del grupo criminal más poderoso de México. Más de 25 testigos desfilaron por la corte, entre ellos nueve colaboradores que detallaron cómo el ex funcionario y su equipo brindaron escolta a líderes del cártel, entregaron inteligencia policial, ayudaron a eliminar rivales y facilitaron la distribución de drogas, todo mientras se reunía con altos mandos de Washington presumiendo su compromiso en el combate al narcotráfico. Para los fiscales, los errores menores de fechas o memoria que la defensa señala en los testimonios no constituyen perjurio ni descalifican el peso del conjunto probatorio.
La defensa, por su parte, construyó la apelación de García Luna sobre tres ejes: que el juez aceptó indebidamente evidencia sobre el patrimonio del acusado y restringió los contrainterrogatorios; que se le negó acceso a pruebas clasificadas; y que testigos incurrieron en perjurio sin que el tribunal ordenara un nuevo juicio. La fiscalía rechazó cada punto. Sobre el patrimonio, argumentó que la evidencia presentada fue acotada pero suficiente para acreditar la riqueza ostentosa del ex secretario como producto directo de los sobornos. Sobre las pruebas clasificadas, recordó que se entregaron a la defensa más de un millón de documentos, superando con creces los estándares de transparencia requeridos. Y sobre la queja de que la condena de 38 años es excesiva, la fiscalía fue al grano: García Luna no solo cooperó con el crimen organizado, sino que desde prisión intentó sobornar a internos del penal de Brooklyn para que declararan falsamente que su proceso fue manipulado, hecho probado con grabaciones y documentos.
Actualmente, el ex funcionario cumple su condena en el penal de supermáxima seguridad ADX Florence, en Colorado, con fecha de liberación proyectada para el año 2052. La defensa tiene hasta 21 días hábiles para responder por escrito a los argumentos de la fiscalía. De ser necesario, ambas partes expondrán sus posiciones de forma oral ante un panel de tres jueces, con un tiempo aproximado de entre diez y veinte minutos por lado. Tras ese proceso, el tribunal tendrá menos de un año para emitir su resolución.
El abanico de posibles resoluciones va desde la revocación total de la sentencia y la liberación del acusado, hasta la anulación parcial del proceso y la apertura de un nuevo juicio, o bien la confirmación íntegra de la condena y el cierre definitivo de la apelación de García Luna. Lo que la fiscalía dejó claro este miércoles es que defenderá cada uno de esos 38 años hasta el final.