-García Harfuch garantizó apoyo pleno a la gobernadora interina de Sinaloa tras la licencia de Rocha Moya, con presencia territorial permanente y coordinación reforzada entre los tres órdenes de gobierno-
Nacional.- El gobierno federal llegó este lunes a Culiacán con un mensaje que no dejó lugar a interpretaciones. Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezó una reunión de trabajo en Sinaloa para enviar una señal clara al estado y al país: el respaldo a la gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, es total e incondicional. “La gobernadora Yeraldine tendrá todo el apoyo del gobierno de México”, dijo el funcionario federal, quien subrayó que la presencia federal en el estado no se interrumpirá y que la coordinación con las autoridades estatales y municipales se fortalecerá de forma permanente.
La visita de García Harfuch ocurre en uno de los momentos más complejos de la historia política reciente del estado. Rubén Rocha Moya solicitó licencia al cargo de gobernador luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo señalara, junto con otros nueve funcionarios mexicanos, por presuntos vínculos con el narcotráfico. En ese contexto, Yeraldine Bonilla Valverde rindió protesta como gobernadora interina de Sinaloa, asumiendo el cargo en un momento de alta tensión institucional y con la mirada del país puesta en la entidad. García Harfuch llegó a Culiacán precisamente para dejar en claro que ese cambio en el liderazgo estatal no implica un vacío en el esquema de seguridad ni en la coordinación federal.
Los resultados que el titular de la SSPC puso sobre la mesa durante su intervención buscan sostener esa narrativa de continuidad. Desde el 1 de octubre de 2024 al 15 de abril de 2026, el operativo federal en Sinaloa ha generado el aseguramiento de más de 68 toneladas de droga, incluyendo más de dos millones de pastillas de fentanilo. Ese despliegue respondió al incremento de violencia que se registró en septiembre de 2024, derivado de la disputa entre grupos criminales que sacudió al estado durante meses. Desde ese momento, el Gabinete de Seguridad reforzó la presencia federal, intensificó operaciones y activó capacidades de inteligencia y operación para identificar y llevar ante la justicia a los principales generadores de violencia en la entidad.
García Harfuch trazó con claridad lo que viene para Sinaloa bajo el liderazgo de la gobernadora interina Yeraldine Bonilla: presencia territorial especial, seguimiento diario y acciones firmes para proteger a la población y reducir la violencia. “Nuestra presencia tiene un objetivo claro: acompañar a las familias de Sinaloa, fortalecer la coordinación institucional y mantener sin interrupción las acciones del Estado mexicano para construir la paz que Sinaloa merece”, afirmó. La coordinación prometida incluye no solo al gobierno estatal sino a todos los municipios y a las instituciones que integran el gabinete de seguridad, lo que implica una estructura de trabajo articulada desde el nivel federal hasta el local.
La llegada de García Harfuch a Culiacán este lunes marca el inicio formal de una nueva etapa en la relación entre el gobierno federal y Sinaloa. La gobernadora interina Yeraldine Bonilla asume con el respaldo explícito de la administración Sheinbaum y con un gabinete de seguridad que promete no retirarse. Lo que sigue dependerá de qué tan sólida resulte esa coordinación cuando el estado la necesite de verdad.