-Aunque su reforma original fue frenada en San Lázaro, Claudia Sheinbaum aseguró que el Plan B electoral seguirá empujando la reducción de privilegios y el uso más eficiente del dinero público-
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que no quitará “el dedo del renglón” en su intención de reducir privilegios a los partidos políticos, aun después del revés que sufrió su reforma electoral en la Cámara de Diputados. Además, anunció que este martes enviará al Congreso su Plan B electoral, con el que busca mantener viva parte de esa agenda de cambios.
De acuerdo con lo adelantado por la mandataria, el Plan B electoral pondrá el foco en recortar el gasto de los congresos locales y de los cabildos municipales, con la idea de que esos recursos puedan quedarse en estados y municipios para obra pública y servicios. Al mismo tiempo, Sheinbaum dejó claro que seguirá insistiendo más adelante en otro de sus objetivos centrales: disminuir el presupuesto destinado a los partidos políticos.
La ruta alterna llega después de que la propuesta original de reforma electoral no alcanzó la mayoría calificada en San Lázaro. La iniciativa se quedó en 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, lejos de los 334 respaldos necesarios para modificar la Constitución. Pese a ello, la presidenta sostuvo que fue importante presentarla porque dejó clara la postura de su gobierno sobre el sistema político y el gasto electoral.
En su mensaje, Sheinbaum también defendió que no tiene sentido mantener presupuestos tan altos en algunas estructuras políticas locales cuando hay necesidades urgentes en servicios públicos. Por eso, el Plan B electoral será presentado como una vía para reorientar recursos y sostener, por otra ruta, una discusión que el oficialismo no está dispuesto a soltar.