-El nuevo Plan B electoral fue presentado este martes por la presidenta Claudia Sheinbaum y plantea bajar gastos, limitar excesos en cargos públicos y ampliar mecanismos de participación ciudadana-
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este martes los detalles de su Plan B electoral y confirmó que la iniciativa será enviada al Senado de la República, con el objetivo de rescatar parte de los cambios que quedaron fuera tras el rechazo de su reforma original en la Cámara de Diputados. La propuesta fue expuesta en Palacio Nacional como una ruta alterna para insistir en la austeridad dentro del sistema político y electoral.
De acuerdo con lo informado por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, el Plan B electoral incluye topes al gasto de congresos estatales, reducción en el número de regidurías, límite de una sindicatura por municipio y la prohibición de que funcionarios electorales ganen más que la presidenta. También contempla eliminar bonos, seguros y otros ingresos adicionales en cargos públicos vinculados al sistema electoral.
Otro de los puntos centrales del Plan B electoral es la revocación de mandato, que podría realizarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, además de ajustes al PREP para que los cómputos arranquen desde la llegada de la primera urna. A eso se suman nuevas reglas de fiscalización para campañas, como la posibilidad de convenios entre la UIF y el INE, y mayores obligaciones de transparencia financiera para los partidos políticos.
Con este movimiento, Sheinbaum busca mantener viva su agenda de reforma electoral, aunque ahora con un alcance más acotado que el proyecto original. El nuevo paquete conserva la narrativa de “menos privilegios y más participación”, pero también refleja el ajuste político que tuvo que hacer el oficialismo tras no conseguir los votos necesarios en su primer intento.